sábado, 28 de febrero de 2015

Otros brillos

Quiero hacerme amiga de la tristeza
pedirle que me de alegrías
invitarla a tocar sedas
descubrirle filosofía de lunas,
aullidos a esta vida de latidos.

Tristeza

La tristeza es mirar hacia atrás,
regresar de ese recuerdo
y no tenerte delante

Anhelante

En un pause de tus besos de lactante
tu cuerpecito tierno
tu voz de bebé cantante

martes, 17 de febrero de 2015

Un regalo de tristeza en estas navidades

Un regalo de tristeza en estas navidades


Llevo la nada en esta maleta pesada
No hay presentes de mamá Noel
Es un amigo invisible
que lees y desaparece ante tus ojos
como la llama de una vela navideña
con un soplo de ausencia sagrada.
Mi caminar viaja con pies doloridos
sin firmeza a este suelo.
Mi carne es porcelana y piedra
llevo el reflejo de un desapego macabro
Un gris grave y un blanco frío
una puñalada que asesina rojos y latidos.
Ya vienen los Reyes Magos?
mi niño dios no está en el pesebre.
Escribo una carta imposible
deseo ese muñeco con alma
Repican campanas de bronce y fiesta.
Mi corazón dobla pálpitos de difuntos.
No hay miedo estamos juntos
Mi vida y tu universo.
Destellos en un árbol de antepasados
Museo de genes y dibujos voladores
Cuidad al que por siempre será niño
Envolvedlo en ternura cósmica
cantadle la armonía de las esferas
nanas que le lleven a mis sueños
alimentadle de vías lácteas
Hasta que yo vaya y me regale su cielo
fundiéndome en los bailes del amor infinito.

Mi vida y tu universo

Mi vida y tu universo


Vagarán por agujero negro
Toques con picaportes menudos
Pinceladas de sangre que debiera estar a tu servicio
Restos de arañazos
Pellizcos disimulados en puñaladas queratínicas.
Hay un cuadro en mis uñas
Una orgía de ácaros,
Cállate marrana!
manda el porcicultor.
Se me remueve vuestra primera estancia
revolotean ingrávidas volteretas de huellas
Restos de los ecos amenguados
en tisana con suero de madre.
Mi voz en tu firmamento.
En un mar de caricias líquidas y supervivencia
la corriente más poderosa cristalizó tu salida.
Esa resbaladiza piel primera
Esa conexión con alas
se vuelve cálida ante alientos de madre.
Y se rompió el espejo; no el diamante.
Tu aroma en mi recuerdo
Emana del campo estrellado
Fundidos en un te quiero inalcanzable?
Me niego. Estás en todas las cosas.
Incluida mi flor preciosa.
Para valentías y olores alcanzables
voy a tu última mantita

Poemas para un duelo

Sonrisa Eterna


La tristeza vive. Nace, crece, se reproduce y muere. Queda innata en los genes. Tiene recuerdos. Llega tras una sorpresa cruel, o es hambre ante miel inalcanzable. En ti está muerta. No temas.
La alegría danza por el arte de la vida y del universo, es cultura que abre puertas a la magia. Contempla reflejos de todos los colores, toca con una mano cálida pantallas de cariño. Escucha emociones, atiende buenos recuerdos. Esa energía es la que vuela hacia arriba. Amunt, Amunt!
Los más tristes pálpitos pueden vibrar en forma de marcapasos creativo, bombardeo aniquilador de estrecheces.
Si asoman lágrimas, que sean cóctel:
A una base agria y cruel (nuevo ingrediente de esta casa) se le añaden emociones bellas, recuerdos de amor embriagador de células.
Una ramita aunque sea marchita de nobleza.
Mi lengua buscará sabores de náufrago. Un baño contigo en un trago de mar.
Eterna madre te acompaña en las más lejanas estrellas. No existe el tiempo, no hay distancias, es un viaje de imaginación, un sueño sin lugar. Eres conexión con sonrisa tierna. Nos encontraremos en una órbitra como lluvia de neutrinos, o seremos nada, pero juntos, creciendo o empequeñeciendo, explorando un multiverso incomprendido.
Aprender y sentir. Luchar. Resecar el paso del tiempo en fruta siempre querida.
Los desengaños nos ponen a prueba. El demonio está loco.

Poemas para un duelo

Faro de Luna

Tu cantinela hacia la noche crea vida
Testigo transparente de belleza
anillo al universo
Mi niña buena.
Faltan sus notas aprendidas
Su prueba en la matèria mía
Su luz entre laderas de Violetas
Vientos de padre.
Orbita mi amor
en casa hoy hay luna llena
acaricia estos aullidos
que brille tu cantinela


Rosa Masip

Poemas para un duelo

Atmósferas en el Monte de Júpiter

Tras de ti un abrazo de Arco Iris
Una escalera de Miró ascendente
en mi febril frente
Sentí un paño con besos de lluvia.
Balcón a crepúsculos fosforescentes
Cúpulas con pátina de alma.
En el Monte de Júpiter
hay caricias de viento
que levantan tejados de paraguas
destinos y pupilas, hacia soles.
Un cementerio mirando la mar.
Un restaurante con sabores de misa.
La esencia del camino está en tu lengua
Rayos y truenos de estómagos
Recuerdos como perlas de atmósferas.

Rosa Masip