viernes, 16 de octubre de 2015

Tristeza

Una batalla entre castillos de pálpito y aire.
Vahídos ante laberintos,  lamentos que oran.

Ecos de amor que rebotan
en un muro de grietas sin flores.
Cicatriza el aplomo.

Descubrir balcones sin paisaje.
Quitarle plumas al alma.

Simple y por sorpresa,
a un toque de varita negra.
Una ingeniería de guadaña y luna
que desafía al milagro, tortura, y mata.

Se me perdió entre el llanto,
su lengua no habitó en el hogar de la palabra,
fonemas de "auxilio", "estoy bien", " te quiero".

Por eso, tristeza, quiero hablarte.
Para construir ingenierías de esperanza.
Brillos nuevos y antiguos que se encuentran.


Rosa Masip Mellado






domingo, 30 de agosto de 2015

Raíces de Heno



Subiendo hacia la cúspide ingrávida de nuestro abrazo
Hay un paisaje que sacia el hambre.
Un ombligo que gesta montañas,
embalse de tormentas y dulzura.
Un boca a boca de oxígeno al cielo.

En este venturoso acantilado,
rocódromo, que reafirma el soplo y el viento.
Vertiginosas coreografías suicidas.
Desfiladeros, para bailarines con alas.

Volteretas en una ruleta de colores.

Veo una naturaleza de pastos,
con vacas que duermen al raso,
entre un susurro de silencio embarrancado,
mullen con serenidad de lactante,
en grandes cunas sin barrotes,
 entre raíces de heno.

Un cuervo dispara el luto allá donde vuela,
posa en un Nogal, aún verde el fruto,
y yo escribo,
con su pluma negra,
a un amor enmudecido.




sábado, 28 de febrero de 2015

"En el Círculo del Liceo"

Cita en La Clínica Mansión

Cenicienta de botines negros                                        
Esconde tu coche,
Corazones abollados, polvo de flores.    
A los ojos de esas ventanas,                    
miran tras los cristales muñecas                                  
recosidas de belleza equivocada.                                  
Fachada sin reflejos, sin arrugas de sonrisas.                
Narices de Barbies y de lobos.

Ofrece tu olor de nombre en esta primavera

La Tribu del Barrio alto te olfatea.
Te saluda con sus vaporosas telas.
Con su penacho de plumas como hembra Cuco
que roba brillos de mina, con su vil truco.

Doscientos caballos de vapor                                                      
acabados con laca.
Chófer apacible y servidor
pace en el reino de las Hadas.

Esta noche serás de la alta burguesía


Camino a la ópera                                    

Carruaje hipnótico de asfalto a caderas                              
Zoofilia amiga del cuero despellejado:               
3,2,1...
-Lubrifica lágrima pero no llores lo ajeno-
-Contempla un cuadro en movimiento-.

Parpadeos con rímel, a cámara lenta.
Enmascaradas pestañas y sombras
al Sol de esta calle a pinceladas.
Blindaje como piernas con medias.

Mis tacones pinchan las ruedas.      


Entre Las Ramblas y el Liceu
                                                                                   
Rambla de aguas bulliciosas!
Hay dos voces aduaneras,                                  
que hierven en los oídos,                       
son la del pueblo, y la de Norma.

Sólo es cuestión de seguir el péndulo

Adéntrate en la luz de esa luna dorada
Camina un tablero de damas
Una arquitectura de columnas y bastones
que apoya voces y almas.

Monedas acuñadas por musas que compran espíritus:

-Ábrete Sésamo!


En "El Cercle"

El Círculo me encierra                                                        
vistiéndome con encajes de materias,
naturaleza y manos de ensueño.

Museo empobrecido por privilegios.

Leo susurros filosóficos
Hablan las altas paredes
Los retratos pensadores.
Letras más valiosas que el oro.

Ramón Casas peina mis tripas.
Sus obras inspiran moños y nucas
belleza de pigmentos, y de gestos.
Atmósferas de Selene
solo accesibles a lobos de cuentos.

Me siento una novia en su catedral,
La reina de las Hadas saluda a jeques catalanes.
Mientras, yo descubro espejos                                                  
Alumbro lámparas
Sonrío a la por doquier vejez,
a los jóvenes de bastones invisibles
adornados de pasado y herencias.

-Desean beber algo?
-Una copita de cava-
-Pues eso, dos Moët & Chandon


Después del trago, a Platea

Vientos de puertas modernistas                                    
Lujosa frontera a una cultura de masas.  

Esta noche todos somos una ópera                                  

Platea, fila 13                                                           
Disculpas a cambio de roces.
Asientos 17 y 19
El Liceu rebosa público.
Las ninfas cortan la cabeza
a un socio del Cercle, delante.
Tengo una visibilidad
que esculpe el aire.
A mi lado un notario de culo expectante
asienta su firma en la butaca
Da fe de esta paradoja.


La Orquesta
 
En la orquesta de mis sueños                                              
siempre está mi amado muerto.
Atendía, ojos ávidos, a mis cantos de vida.
Es ya músico celestial.
 
Una boca abierta dispuesta,
con labios de palcos.
Asoman artistas como dientes
que entregan su pasión
a las mordeduras de un amor catártico.

 La altura decorada del escenario
amplía la mirada hacia el cielo


"Norma"
De Bellini y Fellice Romani

Druidas y sacerdotisas!                                                            
                                                             
Para mi Luna un Bel Canto.                                              
Asciende la reacción química.
Un romano guiado por testosterona.
Humanidad tras el telón del tiempo.
Virtuosismo audaz y atrevido
que hace el amor,
creando burbujas de aire,
como en primavera.

Recuerdos de champany.

Presentía que a Norma la castigaría su nombre
-Un final de hoguera-.


Volviendo a casa

A la salida un ciego se confunde,                                                  
tantea luz y oxígeno en mi columna
acolchada.

Vuelta a mi destartalamiento querido
sin chófer pero con vuelos de hada

Bellini dirige mis manos al volante.

Abrazo de curvas por Collserola

Sonríe todo mi cuerpo
enamorada de su arte

Auxilio de espíritu en la cuneta
Sin miedo.

Brilla una urbe sencilla y serena,
relame mis pies como palancas
que empujan caminos.

Atrás queda Barcelona,
Rendida a los brillos del universo.

Una linterna del alma
que reluce fantasmas y sábanas

Rosa Masip

Otros brillos

Quiero hacerme amiga de la tristeza
pedirle que me de alegrías
invitarla a tocar sedas
descubrirle filosofía de lunas,
aullidos a esta vida de latidos.

Tristeza

La tristeza es mirar hacia atrás,
regresar de ese recuerdo
y no tenerte delante

Anhelante

En un pause de tus besos de lactante
tu cuerpecito tierno
tu voz de bebé cantante

martes, 17 de febrero de 2015

Un regalo de tristeza en estas navidades

Un regalo de tristeza en estas navidades


Llevo la nada en esta maleta pesada
No hay presentes de mamá Noel
Es un amigo invisible
que lees y desaparece ante tus ojos
como la llama de una vela navideña
con un soplo de ausencia sagrada.
Mi caminar viaja con pies doloridos
sin firmeza a este suelo.
Mi carne es porcelana y piedra
llevo el reflejo de un desapego macabro
Un gris grave y un blanco frío
una puñalada que asesina rojos y latidos.
Ya vienen los Reyes Magos?
mi niño dios no está en el pesebre.
Escribo una carta imposible
deseo ese muñeco con alma
Repican campanas de bronce y fiesta.
Mi corazón dobla pálpitos de difuntos.
No hay miedo estamos juntos
Mi vida y tu universo.
Destellos en un árbol de antepasados
Museo de genes y dibujos voladores
Cuidad al que por siempre será niño
Envolvedlo en ternura cósmica
cantadle la armonía de las esferas
nanas que le lleven a mis sueños
alimentadle de vías lácteas
Hasta que yo vaya y me regale su cielo
fundiéndome en los bailes del amor infinito.

Mi vida y tu universo

Mi vida y tu universo


Vagarán por agujero negro
Toques con picaportes menudos
Pinceladas de sangre que debiera estar a tu servicio
Restos de arañazos
Pellizcos disimulados en puñaladas queratínicas.
Hay un cuadro en mis uñas
Una orgía de ácaros,
Cállate marrana!
manda el porcicultor.
Se me remueve vuestra primera estancia
revolotean ingrávidas volteretas de huellas
Restos de los ecos amenguados
en tisana con suero de madre.
Mi voz en tu firmamento.
En un mar de caricias líquidas y supervivencia
la corriente más poderosa cristalizó tu salida.
Esa resbaladiza piel primera
Esa conexión con alas
se vuelve cálida ante alientos de madre.
Y se rompió el espejo; no el diamante.
Tu aroma en mi recuerdo
Emana del campo estrellado
Fundidos en un te quiero inalcanzable?
Me niego. Estás en todas las cosas.
Incluida mi flor preciosa.
Para valentías y olores alcanzables
voy a tu última mantita

Poemas para un duelo

Sonrisa Eterna


La tristeza vive. Nace, crece, se reproduce y muere. Queda innata en los genes. Tiene recuerdos. Llega tras una sorpresa cruel, o es hambre ante miel inalcanzable. En ti está muerta. No temas.
La alegría danza por el arte de la vida y del universo, es cultura que abre puertas a la magia. Contempla reflejos de todos los colores, toca con una mano cálida pantallas de cariño. Escucha emociones, atiende buenos recuerdos. Esa energía es la que vuela hacia arriba. Amunt, Amunt!
Los más tristes pálpitos pueden vibrar en forma de marcapasos creativo, bombardeo aniquilador de estrecheces.
Si asoman lágrimas, que sean cóctel:
A una base agria y cruel (nuevo ingrediente de esta casa) se le añaden emociones bellas, recuerdos de amor embriagador de células.
Una ramita aunque sea marchita de nobleza.
Mi lengua buscará sabores de náufrago. Un baño contigo en un trago de mar.
Eterna madre te acompaña en las más lejanas estrellas. No existe el tiempo, no hay distancias, es un viaje de imaginación, un sueño sin lugar. Eres conexión con sonrisa tierna. Nos encontraremos en una órbitra como lluvia de neutrinos, o seremos nada, pero juntos, creciendo o empequeñeciendo, explorando un multiverso incomprendido.
Aprender y sentir. Luchar. Resecar el paso del tiempo en fruta siempre querida.
Los desengaños nos ponen a prueba. El demonio está loco.

Poemas para un duelo

Faro de Luna

Tu cantinela hacia la noche crea vida
Testigo transparente de belleza
anillo al universo
Mi niña buena.
Faltan sus notas aprendidas
Su prueba en la matèria mía
Su luz entre laderas de Violetas
Vientos de padre.
Orbita mi amor
en casa hoy hay luna llena
acaricia estos aullidos
que brille tu cantinela


Rosa Masip

Poemas para un duelo

Atmósferas en el Monte de Júpiter

Tras de ti un abrazo de Arco Iris
Una escalera de Miró ascendente
en mi febril frente
Sentí un paño con besos de lluvia.
Balcón a crepúsculos fosforescentes
Cúpulas con pátina de alma.
En el Monte de Júpiter
hay caricias de viento
que levantan tejados de paraguas
destinos y pupilas, hacia soles.
Un cementerio mirando la mar.
Un restaurante con sabores de misa.
La esencia del camino está en tu lengua
Rayos y truenos de estómagos
Recuerdos como perlas de atmósferas.

Rosa Masip