Cita en La Clínica Mansión
Cenicienta de botines negros
Esconde tu coche,
Corazones abollados, polvo de flores.
A los ojos de esas ventanas,
miran tras los cristales muñecas
recosidas de belleza equivocada.
Fachada sin reflejos, sin arrugas de sonrisas.
Narices de Barbies y de lobos.
Ofrece tu olor de nombre en esta primavera
La Tribu del Barrio alto te olfatea.
Te saluda con sus vaporosas telas.
Con su penacho de plumas como hembra Cuco
que roba brillos de mina, con su vil truco.
Doscientos caballos de vapor
acabados con laca.
Chófer apacible y servidor
pace en el reino de las Hadas.
Esta noche serás de la alta burguesía
Camino a la ópera
Carruaje hipnótico de asfalto a caderas
Zoofilia amiga del cuero despellejado:
3,2,1...
-Lubrifica lágrima pero no llores lo ajeno-
-Contempla un cuadro en movimiento-.
Parpadeos con rímel, a cámara lenta.
Enmascaradas pestañas y sombras
al Sol de esta calle a pinceladas.
Blindaje como piernas con medias.
Mis tacones pinchan las ruedas.
Entre Las Ramblas y el Liceu
Rambla de aguas bulliciosas!
Hay dos voces aduaneras,
que hierven en los oídos,
son la del pueblo, y la de Norma.
Sólo es cuestión de seguir el péndulo
Adéntrate en la luz de esa luna dorada
Camina un tablero de damas
Una arquitectura de columnas y bastones
que apoya voces y almas.
Monedas acuñadas por musas que compran espíritus:
-Ábrete Sésamo!
En "El Cercle"
El Círculo me encierra
vistiéndome con encajes de materias,
naturaleza y manos de ensueño.
Museo empobrecido por privilegios.
Leo susurros filosóficos
Hablan las altas paredes
Los retratos pensadores.
Letras más valiosas que el oro.
Ramón Casas peina mis tripas.
Sus obras inspiran moños y nucas
belleza de pigmentos, y de gestos.
Atmósferas de Selene
solo accesibles a lobos de cuentos.
Me siento una novia en su catedral,
La reina de las Hadas saluda a jeques catalanes.
Mientras, yo descubro espejos
Alumbro lámparas
Sonrío a la por doquier vejez,
a los jóvenes de bastones invisibles
adornados de pasado y herencias.
-Desean beber algo?
-Una copita de cava-
-Pues eso, dos Moët & Chandon
Después del trago, a Platea
Vientos de puertas modernistas
Lujosa frontera a una cultura de masas.
Esta noche todos somos una ópera
Platea, fila 13
Disculpas a cambio de roces.
Asientos 17 y 19
El Liceu rebosa público.
Las ninfas cortan la cabeza
a un socio del Cercle, delante.
Tengo una visibilidad
que esculpe el aire.
A mi lado un notario de culo expectante
asienta su firma en la butaca
Da fe de esta paradoja.
La Orquesta
En la orquesta de mis sueños
siempre está mi amado muerto.
Atendía, ojos ávidos, a mis cantos de vida.
Es ya músico celestial.
Una boca abierta dispuesta,
con labios de palcos.
Asoman artistas como dientes
que entregan su pasión
a las mordeduras de un amor catártico.
La altura decorada del escenario
amplía la mirada hacia el cielo
"Norma"
De Bellini y Fellice Romani
Druidas y sacerdotisas!
Para mi Luna un Bel Canto.
Asciende la reacción química.
Un romano guiado por testosterona.
Humanidad tras el telón del tiempo.
Virtuosismo audaz y atrevido
que hace el amor,
creando burbujas de aire,
como en primavera.
Recuerdos de champany.
Presentía que a Norma la castigaría su nombre
-Un final de hoguera-.
Volviendo a casa
A la salida un ciego se confunde,
tantea luz y oxígeno en mi columna
acolchada.
Vuelta a mi destartalamiento querido
sin chófer pero con vuelos de hada
Bellini dirige mis manos al volante.
Abrazo de curvas por Collserola
Sonríe todo mi cuerpo
enamorada de su arte
Auxilio de espíritu en la cuneta
Sin miedo.
Brilla una urbe sencilla y serena,
relame mis pies como palancas
que empujan caminos.
Atrás queda Barcelona,
Rendida a los brillos del universo.
Una linterna del alma
que reluce fantasmas y sábanas
Rosa Masip
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